Biblioteca Juvenil de Mayagüez custodio de antiguo fichero de la Biblioteca del Congreso
- 16 abr
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En Puerto Rico, la Biblioteca Juvenil de Mayagüez es la organización sin fines de lucro que ha recibido uno de los antiguos ficheros que se encontraban en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. A continuación les comparto un poco de historia:
La historia de las bibliotecas es tan antigua como la necesidad humana de preservar y compartir el conocimiento. A lo largo de los siglos, estos espacios han evolucionado en forma y función, pero siempre han cumplido un papel fundamental en la transmisión del saber.
La evolución de las fichas de papel marcó la transición de catálogos estáticos en libros a sistemas dinámicos y flexibles que permitieron el crecimiento masivo de las colecciones modernas. Este proceso comenzó con soluciones ingeniosas durante crisis históricas y culminó en la estandarización global que dominó el siglo XX.
Hitos en la evolución de las fichas
El origen en los naipes (Siglo XVIII): Durante la Revolución Francesa (1791), el gobierno ordenó inventariar las bibliotecas confiscadas. A falta de papel especializado, los bibliotecarios utilizaron el reverso de cartas de juego (naipes) para registrar los datos. Su tamaño estándar y rigidez las hacían ideales para ser manipuladas y ordenadas.
Primeros catálogos públicos (1840-1860): Aunque existían sistemas privados, la Universidad de Harvard creó en 1840 uno de los primeros catálogos de fichas para uso público. En 1861, Ezra Abbot, bibliotecario de Harvard, perfeccionó el sistema permitiendo que los usuarios buscaran libros por sí mismos.
Estandarización y Melvil Dewey (1876): Melvil Dewey no solo creó el sistema de clasificación decimal, sino que a través de su empresa, The Library Bureau, comercializó el mobiliario y las fichas de tamaño estándar: 3 x 5 pulgadas (aprox. 7.5 x 12.5 cm).
La era de la reproducción masiva (1901): La Library of Congress comenzó a imprimir y vender sus propias fichas a otras bibliotecas. Esto eliminó la necesidad de que cada bibliotecario escribiera las fichas a mano (o con la caligrafía específica conocida como Library Hand).
El diseño físico: Se introdujo la perforación inferior en las fichas para pasar una varilla metálica a través del cajón, evitando que las fichas se cayeran o fueran extraídas por los usuarios.
Tipos comunes de fichas de papel
En el apogeo del sistema, una biblioteca solía mantener tres juegos de fichas para el mismo libro:
Ficha de Autor: Organizada alfabéticamente por el apellido del escritor.
Ficha de Título: Para cuando el usuario solo conocía el nombre de la obra.
Ficha de Materia: Clasificaba el libro por su tema principal (ej. Historia, Medicina).
Este sistema físico comenzó su declive en la década de 1970 con la creación del formato MARC (Machine-Readable Cataloging), que permitió trasladar estos datos del papel a los ordenadores.
Desde tablillas de arcilla hasta bases de datos digitales, las bibliotecas han sabido adaptarse a los cambios históricos, culturales y tecnológicos. Más allá del soporte en que se almacena la información, su misión sigue siendo la misma: preservar el saber y garantizar su acceso para todas las personas.
Aquí les comparto el enlace para que puedas leer el artículo publicado por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos de América:
Bibliografía:



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